Cómo sobrevivir al après-ski y llegar vivo a la primera bajada

Cómo sobrevivir al après-ski y llegar vivo a la primera bajada

Todos lo hemos prometido alguna vez: “mañana esquío temprano, lo juro”. Pero luego llega el après-ski, la música sube, la cerveza fría aparece, y bueno… el resto ya lo sabes.
 Y ahí estás: 8 de la mañana, con la cabeza como un tambor y las botas de esquí mirándote desde el rincón. Tranquilo, aquí va una guía de supervivencia para que puedas madrugar sin parecer un zombie con forfait.

 

1. Rehidrátate con cabeza (literalmente)

No, no vale con “beber agua y listo”. Después de una noche de fiesta, tu cuerpo no solo pierde agua, sino también electrolitos. Las bebidas isotónicas contienen sodio, potasio y magnesio —justo lo que tu cuerpo necesita para volver al equilibrio.
Opta por una versión baja en azúcar y bébela antes de dormir o nada más levantarte. Te ayudará a reducir calambres, mareos y esa sensación de “me ha pasado una máquina pisa nieve por encima”.

 

2. Muévete un poco, aunque duela

El sofá llama, lo sabemos. Pero unos minutos de movimiento suave (caminar, estirarte o hacer un par de posturas de yoga) activan la circulación y oxigenan el cerebro. Cuesta empezar, pero verás cómo tu cuerpo lo agradece y la pesadez desaparece más rápido.
La primera bajada puede ser tu mejor café si llegas con el cuerpo despierto.

 

 

3. Entrena la mente para sobrevivir (resilience mindset)

La ciencia lo dice: las personas con mayor resiliencia mental sufren resacas menos intensas. ¿Por qué? Porque la cabeza manda. Si en lugar de quejarte piensas “esto se pasa, y luego me espera una bajada brutal”, tu cuerpo responde mejor.
Actitud Skizoo: levantar la cabeza, ponerse el casco y tirar millas.

 

4. Visualiza tu mañana perfecta

Antes de dormir (o al despertar), imagina el día siguiente: la nieve crujiente, el sol reflejando en las montañas, esa sensación de libertad bajando por la pista.
Visualizar experiencias positivas activa la dopamina y mejora el ánimo, ayudándote a superar la pereza y el bajón de energía.

 

5. Ve siempre abrigado con tu térmica Skizoo

Porque no hay resaca que se cure temblando de frío. La ropa térmica de Skizoo está pensada para esos días en los que el cuerpo no acompaña, pero tú igual subes a la pista.
Su tejido técnico regula la temperatura y mantiene el calor corporal sin agobiarte, para que puedas concentrarte en disfrutar y no en sobrevivir al viento de la primera silla.
Además, se ajusta tan bien que casi parece que llevas una segunda piel… una que no juzga lo que hiciste anoche.

 

En resumen:

No hay milagros, pero sí mentalidad. Porque en la vida, como en la pista, lo importante no es no caerse… sino levantarse con estilo.
Y si encima llegas al primer telesilla con una sonrisa, entonces sí: eres 100% Skizoo. 🏔️🍻