Skizoo no nació de la nada.
Nació de una amistad que empezó en el año 2000… y que sigue intacta más de 25 años después.
Elena y Soraya.
Socias, amigas, compañeras de viaje y de vida.
El año pasado celebramos nuestras bodas de plata como mejor sabemos hacerlo: perdiéndonos tres semanas por el desierto y confirmando que, después de tanto, lo único imprescindible sigue siendo compartirlo.
Durante estos 25 años hemos vivido muchas experiencias juntas.
Compartimos primero de bachillerato en Estados Unidos y, a mitad de curso, coincidimos en Hawái.
Nuestro primer trabajo fue como camareras en un restaurante libanés en Londres.
Viajamos juntas por Indonesia, Vietnam, Australia, México… y hasta el fin del mundo.
Somos muy distintas.
Elena es calma, sonrisas, flores, luz e indie.
Soraya es caos, carcajadas, ruido, noche y tecno.
Pero compartimos lo esencial:
los mismos valores y una forma muy parecida de entender la vida.
Con el tiempo, esa forma de entender la aventura acabó llevándonos una y otra vez al mismo sitio: la montaña.
Desde 2023, ese es el viaje que más ha cambiado nuestras vidas hasta la fecha: Skizoo.
Skizoo nació entre viajes a la montaña, risas con amigos y charlas interminables en los bares de pistas donde todavía llevábamos los guantes puestos.
Un día nos dimos cuenta de algo: la ropa de esquí nos obligaba a elegir entre dos opciones que no encajaban con nosotros.
O invertías en material para ir a la última en funcionalidad y aceptabas precios imposibles.
O te comprabas prendas a un coste menor que sabías que iban a durar dos telediarios y, además, ofrecían diseños poco estudiados, aburridos y sin alma.
Ninguna de las dos nos convencía.
Así que decidimos crear algo distinto: ropa técnica, cómoda y con personalidad, pensada para quienes viven la montaña como una forma de conexión y aventura, no como una postal.Nuestro objetivo era claro:
Diseños que te acompañen tanto en la pista como en el après-ski.
Calidad que resista temporadas enteras.
Precios que no te obliguen a elegir entre forfait o chaqueta.
Hoy Skizoo no es solo ropa: es una comunidad.
Somos gente que esquía, hace snowboard, viaja, se moja, se congela y vuelve a salir, porque la aventura es más fuerte que la comodidad.